Ante el grave hecho de violencia hacia una niña de 11 años de la localidad de General Campos, provincia de Entre RÃos, que fue abusada sexualmente y como consecuencia está embarazada, la Corriente Nacional MartÃn Güemes impulsa una pronta resolución judicial, que permita darle un marco de protección a los derechos de esta niña.
Como promotores y promotoras de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, consideramos que el respeto por las instituciones ha sido olvidado en el acompañamiento del caso, por parte de las autoridades del Ministerio de Salud y el Sistema Judicial de Entre RÃos.
En Argentina, el aborto no punible es viable en casos donde peligra la salud de la mujer, -niña en este caso-, y cuando los embarazos son producto de una violación. Ambas caracterÃsticas se presentan en este caso, con lo cual no era necesario judicializarse, ni mucho menos una intervención de las autoridades sanitarias provinciales.
Lamentablemente la ley no predominó en este caso, y una familia, vulnerada por su condición socioeconómica, vió sometida su decisión inicial bajo presiones y una manipulada exposición mediática.
Desde la militancia por los derechos humanos, la igualdad y la justicia social, en la Corriente Nacional MartÃn Güemes entendemos que no es la primera vez que se vulneran los derechos de las mujeres de los sectores populares, respecto a sus decisiones acerca de sus propios cuerpos en la Provincia de Entre RÃos, lo que se denomina violencia institucional en la Ley 26.485.
Violencia institucional contra las mujeres: aquella realizada por las/los funcionarias/os, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública, que tenga como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las polÃticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta ley. Quedan comprendidas, además, las que se ejercen en los partidos polÃticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil;
Seguiremos militando por los derechos de los sectores más vulnerados, y esperamos que en el futuro se respeten los marcos legales que resguardan a mujeres y niñas.
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